No hace falta salir de la Comunidad de Madrid para vivir el vino: la D.O. Vinos de Madrid tiene bodegas visitables a menos de una hora del centro. Es la escapada enoturística más cómoda que existe, perfecta incluso para un domingo.
La gran baza de Madrid es la cercanía: puedes catar entre viñas por la mañana, comer en un pueblo con encanto como Chinchón o Colmenar de Oreja y volver a cenar a la ciudad. Ideal para una escapada de medio día o de un domingo, y una sorpresa para muchos madrileños que no saben que tienen viñedos tan cerca.
Los Vinos de Madrid se elaboran desde la Edad Media y abastecieron a la Corte durante siglos. Tras décadas de olvido, viven hoy una auténtica revolución de calidad, con viñas viejas de garnacha y albillo real que están dando vinos de parcela cada vez más reconocidos por la crítica.
La D.O. tiene cuatro subzonas con caracteres distintos: Arganda (la más extensa, al sureste, con tempranillo y malvar), Navalcarnero (al suroeste, tierra de garnacha y de los clásicos claretes), San Martín de Valdeiglesias (viñas viejas de altura en la sierra oeste, con tintos elegantes de garnacha) y El Molar (la más joven, al norte, especializada en albillo real).
Entre las más valoradas están Bodega Del Nero, Gosálbez Orti (Qubél), Bodegas Ricardo Benito, Bodegas Tagonius, Andrés Morate o Las Moradas de San Martín. Muchas ofrecen visita con cata desde unos 12-18 €, y algunas experiencias incluyen maridaje o paseo por el viñedo. Varias son accesibles en Cercanías o autobús desde Madrid.
Lo mejor de la escapada madrileña es combinar bodega y patrimonio: la Plaza Mayor de Chinchón, el Real Cortijo de San Isidro en Aranjuez o las calles de Colmenar de Oreja convierten el día en un plan redondo de vino, historia y buena mesa (cocido, asados y verduras de la vega).
Madrid tiene un clima continental: veranos calurosos y secos e inviernos fríos. Las mejores épocas para pasear entre viñas son la primavera y el otoño, con temperaturas suaves y luz espléndida; en verano conviene reservar las visitas a primera hora. Llegar es facilísimo: todas las subzonas están a menos de una hora del centro por las autovías radiales (A-1 a A-6) y la A-3, y muchas bodegas de Arganda y Navalcarnero son accesibles en Cercanías y autobús interurbano. Para las más rurales, el coche da más libertad.
El enoturismo madrileño ha crecido mucho y hoy ofrece bastante más que la visita clásica: catas maridadas con productos de la sierra, paseos por el viñedo, vendimias participativas en septiembre, picnics entre viñas e incluso vuelos en globo sobre la vega del Tajo, en Aranjuez. Es un destino perfecto para introducir a alguien en el mundo del vino sin grandes desplazamientos, para un plan de empresa o para una escapada de domingo que combine bodega, pueblo con encanto y una buena comida castellana.
La versatilidad es la gran ventaja de Madrid. Para medio día, elige una bodega en Arganda y remata con comida en Chinchón y su Plaza Mayor. Para un día completo, combina dos bodegas de la misma subzona con un pueblo con encanto —Colmenar de Oreja, San Martín de Valdeiglesias o Aranjuez y su Real Cortijo—. Y si dispones de un fin de semana, puedes recorrer dos subzonas distintas, dormir en una casa rural entre viñas y sumar una actividad como un paseo en globo o una ruta en bici. Todo, sin alejarte más de una hora de la Puerta del Sol.
Muchos se llevan una grata sorpresa al descubrir el nivel de los Vinos de Madrid. La clave está en las viñas viejas de garnacha de la sierra de Gredos y en el redescubrimiento del albillo real, una uva blanca autóctona que da blancos elegantes y con capacidad de guarda. Una nueva generación de viticultores trabaja parcelas de altura, a menudo en ecológico, elaborando vinos de perfil fresco y mineral que la crítica está reconociendo. Todo ello, a las puertas de una capital con enorme cultura gastronómica, convierte a Madrid en un destino enoturístico con mucho más recorrido del que su fama sugiere.
El enoturismo en Madrid es la prueba de que no hace falta irse lejos para vivir el vino: bodegas con siglos de historia y vinos cada vez mejores, a menos de una hora del centro, combinables con pueblos con encanto y una gran gastronomía. Perfecto para una escapada de medio día, un plan de domingo o una salida de empresa, con o sin coche. Elige una subzona, reserva tu visita con cata y descubre por qué los Vinos de Madrid están dando tanto que hablar.
Consulta todas las bodegas de la Comunidad de Madrid y reserva tu visita.
El portal nº1 de enoturismo en España. Contamos historias de vino para que tu próxima escapada sepa mejor.
Guías de enoturismo, escapadas entre viñedos y ofertas exclusivas de bodegas, directas a tu correo. Sin spam, solo vino bueno.
Al suscribirte aceptas la política de privacidad. Puedes darte de baja cuando quieras.